Resulta que en ocasiones, quien menos te ve es quien más te mira. Y así pasa por ejemplo, con aquéllas personas con las que no tienes el gusto de estar todos los días, con las que te ves una vez cada mes...y sin embargo, se encuentran contigo te miran a lo ojos y te dicen "oye, a tí te pasa algo", no lo expresan, no, te lo dicen cómo sólo ellos saben hacerlo. En ocasiones no son tus grandes amigos, tus amigos íntimos, a veces resulta ser un persona con la que no has tenido la posiblidad de relacionarte como "amigos reconocidos", pero son gente especial, son los elegidos.
Sí, sí, los elegidos y ser un "elegido" no es tarea fácil, y no es fácil, porque los elegidos se percatan de sentimientos y actitudes que los demás no perciben. Sienten y observan el dolor que las personas tratan de ocultar, transmiten energía positiva, reciprocidad, pero no siempre consiguen que llegue. Así, que en esas ocasiones, se tienen que limitar a observar, sentir y sufrir con paciencia el silencio. Pero resulta que el silencio está lleno de dolor y ellos lo sienten. Uno se pregunta; ¿cómo puede ser que alguien que te ve tan poco, pueda mirar tan adentro...? definitivamente tiene que ser un elegido, sino no lo entiendo.
Para los que sin pedir nada, dan todo y para los que dando todo reciben poco..

1 comentarios:
Los elegidos son aquellos que en un momento de su vida tienen la capacidad y la suerte de encontrarse con una o varias personas que confieren plenitud armónica a su proyecto vital. Los elegidos son aquellos que pueden ver en los ojos de otra persona la luz que proviene de la energía más profunda y estimable: el amor. Los elegidos son aquellos que pueden interactuar con la confianza que confiere compartir lo esencial: el reconocimiento recíproco en lo profundo, en lo imperceptible sin sentimiento y afectividad (lo que ves oculta lo que realmente ves: en palabras del zorro al principito , lo esencial es invisible por los ojos, solo se siente con el corazón). Los elegidos son aquello que cuando el mar embravecido por el aire embiste y el barco parece que ha perdido el rumbo saben, porque lo sienten, que es en ese momento cuando tienen que demostrar su fortaleza para comandar como capitanes la singladura de su vida y llevar a buen puerto a los que dejaron en sus manos el devenir de la travesía.
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