REGRETS I´VE HAD A FEW

sábado 31 de mayo de 2008

MI PADRE ES UN MALTRATADOR, PERO LE QUIERO

Somos dos hijos, dos hermanos. Mi padre está enfermo desde hace 35 años. Es alcohólico. Nacimos y vivimos durante 26 años, con un maltratador. Durante este tiempo presenciamos cómo mi padre insultaba, vejaba y agredía a mi madre. Escuchábamos, sentíamos y vivíamos sus amenazas diarias, amenazas que vertía sobre la vida de mi madre, vida que para él no valía nada, vida con la que de vez en cuando jugaba con la seguridad de salir indemne, pues mi madre jamás hubiera puesto nuestra vida en peligro. Aguantamos durante 26 años sus desplantes, sus gritos, sus golpes, fuimos durante 26 largos años, testigos silentes de las brutales agresiones a mi madre.
Ahora, nuestro padre tiene 68 años, sigue siendo alcohólico, mal vive solo, duerme en un local, no come...sólo bebe.
Ahora, con 43 años, mi padre sigue condicionando nuestra vida, ya no hay golpes, no hay insultos, no hay amenazas, sin embargo, la desesperación, el dolor y el miedo siguen presentes.
Sólo me queda preguntar; ¿ qué pasa para que a pesar de todo sigas queriendo a tu padre?, ¿no es sufieciente el dolor que ha causado?, ¿le abandonamos, le dejamos morir? y si es así ¿en qué clase de personas nos convertimos?
A pesar de que todas las noches veo a mi padre golpeándo a mi madre, todas las mañanas me despierto con miedo; no sabemos si habrá comido, si habrá dormido... ni si quiera sabemos si habrá decidido morir...
¿hasta cuándo? y ¿por qué?



2 comentarios:

hombre vital dijo...

A veces la vida es cruel. ¿Como afrontas el dolor de quien te ha creado? ¿Como afrontas el final de la vida de quien ha contribuido a tu existencia?
¿Como reconstruyes lo que destruye?

Dices en tu poesía: sin ser has sido. Yo añado: siendo, eres y serás. Lo que se construye desde lo mas profundo de uno mismo nunca se olvida y, por ello, nunca muere. Te acompaña permanentemente.

izasi dijo...

Hombre vital, no puedo responder a tus preguntas...aunque me encantaría tener una respuesta. Siempre pensé que en esas circunstancias el amor se acababa, pero el ser humano es increible, una vez más.

Es una experiencia que ví en los ojos de una persona, y todavía sigo viendo sus ojos... pidiendo ayuda.